Para nada. Un truco que utilizo yo siempre es, si tenéis hilo dental en casa, coger un trozo y empezar a pasarlo desde una esquina de arriba a abajo, así se va despegando. Una vez pasado por debajo de todo el cristal, lo coges con los dedos y listo, cristal despegado sin romper nada.
Si lo haces más a lo bruto sí que puede romperse y astillarse en pequeños trocitos, lo cual es más jodido.
