El problema que veo, es que mucha gente no va a confirmar si sigue adelante hasta que no sepa el precio definitivo, y que las tiendas no van a dar el precio que pueden rebajar hasta que no sepan el número total de interesados de verdad.
Parece una pescadilla que se muerde la cola, pero yo me fío de los responsables que ya han estado implicados en otras batallas como ésta y algo de experiencia tendrán en negociar.
Saludos y feliz Año nuevo.