Desde el mismo momento en que un transportista te deja la SIM en el buzón sin llamarte si quiera, ya estamos jodidos.
Ahora, que a muchos les está de cojones cuando les estafan y les quitan hasta el último euro por subnormales. Sobre todo esos clientes que ponen el grito en el cielo cuando les dicen que tiene que ir a tienda a hacer un duplicado o que se quejan porque si no va el titular a correos, no le dan el móvil o la SIM.
