Estoy de acuerdo por ambos, pero más aún con que esta generación de cristal no está preparada para nada. Lo dicho, el día que la vida le presente un problema de los graves y no tenga a nadie que le saque las castañas, va a hacer un mar de lágrimas. Entiendo, que esta gente nunca ha entrado en el mundo laboral, porque sino, es inexplicable.
Si son influencers únicamente, pues un papel donde les dicen lo que tienen que hacer y sus objetivos. No les da para más.
