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Al final veo que mi caso no fue aislado.
Ya llevo el Honor Magic un año y no lo mojo bajo ninguna circunstancia después de la nefasta experiencia con el GT2.
Dan ganas de bañarse con él pero no cuesta nada quitárselo y mejor no arriesgarse porque luego en el SAT se lavan las manos a pesar de ser un dispositivo hecho hasta para nadar con él.
Y no te dan ninguna solución más que pasar por caja. A mí la broma me costó 80€ y suerte que estaba en oferta el honor Magic.
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