|
El año pasado, más o menos, y como simple información se publicó un estudio en Nature [nachur], obsérvese la pronunciación de un medio aragonés, en el que se venía a decir -má o meno- que el tiempo pasaba más rápido a medida que uno se iba haciendo mayor, viejo o anciano.
Bien, yo no sé si eso es correcto, si el estudio ha pasado los filtros necesarios pero lo que sí puedo decir, aseverar e informar desde un punto de experiencia es que, desde el mismo momento en que eres padre, el tiempo vuela.
Pero no vuela de pasar rápido, si no que vuela a estilo tren de alta velocidad. Cuando te quieres dar cuenta se te presenta la hija con un maromo o maroma y nietos detrás.
Y muy equivocado no puedo estar porque vengo observando esto desde hace 14 años.
|