Yo quiero pensar que en caso de ser verdad, son casos extremos.
Imagínate un estadunidense al que le ha afectado el invierno con temperaturas de -15°C, sale a por leche y a la vuelta, llega a su casa con una temperatura de 22°C. Puede que el contraste y por las dilataciones propias de los materiales reviente.
De todas formas, las roturas que enseñan son como si le hubiesen pegado un tiro a la lente, muy circulares, a mi me hace dudar también de su veracidad. Pero tampoco veo imposible fracturas por cambios de temperatura bruscos.