Si eres usuario de telecomunicaciones y quieres seguridad, salvo casos muy sangrantes, hay que actualizar siempre. Si no mejor llevarlo en la memoria o no usar estos servicios. Pero a día de hoy actualizar y llevar la última versión es el santo grial.
Así de triste pero también completamente cierto.
Eso no quiere decir que se espere un poco para ver si hay problemas tan gordos que necesiten ser solventados, pero finalmente hay que actualizar.
