El excelente nivel obtenido por la pantalla se mantiene
en el apartado de sonido: escuchar música es una delicia, también reproducir películas, juegos y cualquier otro contenido multimedia.
Calidad de audio HD, el
Google Pixel 7 ofrece doble altavoz estéreo de gran potencia y fidelidad, incluye un sonido adaptable para los altavoces (reconoce el entorno y adapta la ecualización al ruido) y dispone de alta compatibilidad con códecs Bluetooth.
Echo de menos mejoras para el audio multimedia y un ecualizador accesible desde los ajustes de sonido.
Los altavoces estéreo se sitúan en el borde inferior del móvil (junto al USB C) y en el auricular de llamadas (área superior de la pantalla).
Su conjunción arroja una reproducción de audio consistente, cargada de matices y que no distorsiona en exceso a alto volumen (sí recoge cierta estridencia; sin que llegue a molestar).
Mantiene refuerzo de bajos y alcanza picos de 100 dB de presión sonora.
Sin echar a perder el sonido,
son unos altavoces de enorme calidad.
Cuando llega el turno de los auriculares existe la opción de utilizar unos con cable o sin él.
El Pixel 7 no dispone de jack de 3,5 mm, por lo que resulta imprescindible un adaptador USB C de audio.
Con
DAC: Google sigue sin habilitar el audio analógico a través del puerto.
La calidad de sonido variará según los auriculares; siempre con una media de notable.
Y con dos detalles a destacar: el
Pixel 7 ofrece reducción de ruido en llamadas (potenciado por la IA de Google) y
audio espacial.
Lo más habitual es hacer
uso de auriculares Bluetooth.
Para el análisis he utilizado tanto los Pixel Buds Pro como los Bose 700 NCH, en ambos casos con resultados de alto nivel (me quedo con los Buds, la conjunción con el Pixel es bárbara).
Muy buena calidad de audio, gran fidelidad y con el refuerzo de bajos justo. Además, el Pixel 7 es compatible con una variada selección de códecs Bluetooth: SBC, AAC, LDAC, Qualcomm aptX y aptX HD.
