La culpa también es de los bancos.
Yo formateé el teléfono, y al entrar al banco me decía que al ser un dispositivo distinto al habitual desde el que accedía, me mandaron unas claves por SMS y al correo.
Lo mismo ocurre si accedo a Gmail desde otro dispositivo, pero no, si alguien accede desde otro país, no salta ningún sistema de seguridad.