O sea, que hay que volver a la tarjeta y pagando un extra (porque billetes sencillos no hay, salvo en autobús)
El problema no es sacar la tarjeta (o las, que hay varias), eso ya lo hemos dicho: se puede hacer en la máquina con un poco de ayuda o en una oficina de atención al viajero.
El problema es quitarle esa opción a la gente que no puede o no quiere pasar por el aro del móvil NFC.
