La verdad es que es un debate muy interesante. A los que nacimos en los 60 (pre-plataformas, pre-móviles y pre-internet) no me digáis que no tenía su cosa esperar mordiéndote las uñas el siguiente episodio toda la semana de Falcon Crest, o Dallas o mas recientemente de Perdidos. Era un sin vivir, pero que tenía su morbo. Probablemente esas series no serían lo que fueron si no es por la espera semanal después del cliff-hang habitual al final de cada episodio.
Un saludo
