Para costar eso ya podían haberle metido 2 o 3TB de almacenamiento interno, no 256GB de mierda.
Y naturalmente, lo que lo encarece el producto es la parafernalia del recubrimiento dorado y demás chuminadas que poco o nada influyen en la calidad del sonido. El modelo sin todas esas chorradas, que salvo a un jeque saudí le podrían interesar, vale 2300 euros menos.