Obviamente, esto no está pensado para todos los trabajos. Pero para los que es posible, no veo ningún inconveniente en, al menos, un sistema híbrido, alternando días desde casa y en la oficina. Hay que cambiar un poco la mentalidad de que un trabajador desde casa se va a escaquear más que en la oficina, además que las empresas pueden monitorizar y saber perfectamente si un trabajador está trabajando o rindiendo o no.
Y como se ha dicho, si se puede conciliar mejor la vida laboral con la personal, y te ahorras desplazamiento (tiempo y dinero), ese trabajador estará más contento y seguro que trabaja mejor; además que en muchas ocasiones, y aunque suene paradójico, puede concentrarse mejor en casa que en la oficina (el resto de compañeros no molestan).