La verdad es que tampoco es un drama no tener más actualizaciones. Si el móvil es gama media o baja, a los 2 o 3 años va tan lastrado que por muy actualizado que esté te dan ganas de lanzarlo contra la pared por la lentitud (aquí los culpables son los desarrolladores, que hacen cada vez más pesadas las apps para ofrecer prácticamente lo mismo).
Y ahora mismo escribo desde un mi5s con Android 9 (tengo el mi 10 ultra en reparación) y la verdad es que no echo en falta nada de Android 11 o 12. Sigue yendo como un tiro para tener casi 6 años.
Por último, siempre quedan las ROMs de terceros, que pueden dar una vida nueva a un teléfono, y es una ventaja que tenemos los usuarios de Android frente a los de Apple.
Ah, me olvidaba comentar que en Apple las últimas actualizaciones suelen recortar potencia en el hardware a caso hecho, o duración de batería. Si el teléfono aún no estaba obsoleto, ellos se encargan de que lo sea.