Son dos fotos que se salen de lo que es habitual mostrar en estos casos. Pero quiero compartirlas para mostrar cómo las fotos macro pueden tener una utilidad real, incluso a nivel profesional. Estas fotos, más bien parte de ellas, van a ser utilizadas en un artículo científico que trata del estudio de esos huesos de unos 4.500 años de antigüedad.
Las zonas más nítidas o mejor enfocadas son las que me dijeron que debían de ser la prioridad. Normalmente para estos casos utilizan una cámara de fotos de las buenas con su lente macro y demás, pero yo estaba por ahí, vieron el resultado que daba el 13 Pro Max y directamente más de 50 fotos que acabé sacando (lo de dejarme a mí sacar las fotos es como cuando a un niño lo levantas hasta una canasta para que sienta que es él el que machaca el aro).