Pero y digo yo, ¿no se han parado a pensar que realmente lo que produce una fatiga extrema es que la calidad de sonido de las videollamadas es paupérrima? Podían dedicarse a mejorar eso. Porque a mí cuando me hablan por una videollamada la voz está tan distorsionada que a menudo pierdo hasta el hilo de la conversación.