Lo que viene siendo de toda la vida ver la paja en el ojo ajeno, y no ver la viga en el propio. El movimiento de reventar el negocio del mercadeo indiscriminado de datos a todos los grandes (y no tan grandes) es de lo mejor que nos ha pasado a los usuarios en la última década en materia de privacidad online, directamente. Solo hay que ver los malabares que ha tenido que hacer el colega del artículo para vender la moto de que Apple es igual al resto en el aspecto de la privacidad. Comparar el tratamiento y uso que da Apple a los datos que recolecta (recolecta con el consentimiento explícito y optativo del usuario, no con opt-outs predeterminados como hacen otros) no tiene ningún sentido. Apple no vive de los datos, ni de la publicidad. Google sí. Ahí está la diferencia clave.