Seamos sinceros, solo pasarán unos meses cuando salgan otros dispositivos con Android más pequeños y discretos y al final acabaremos llamando al Dream ladrillo y soy usuario del Dream pero reconozco que ya me da la sensación de ser un ladrillo, no quiero saber lo que pensaré cuando Samsung, Sony Ericsson o HTC Fiesta salgan al mercado con sus correspondientes Androids.
