No es el fin tal cual de Stadia, pero sí un golpe muy duro para Google y su internada en el mundo de los videojuegos.
En la industria de los videojuegos los títulos exclusivos son clave para la venta, éxito y triunfo de una plataforma -de ahí la inversión loca de Microsoft comprando estudios y los buenos resultados de PS4, clara ganadora de la generación-; renunciar a tener títulos propios es limitar considerablemente el tamaño de tu potencial público/clientela.
En estos momentos, creo que la baza de Stadia es la facilidad y simpleza con la que ofrece jugar a videojuegos: un mando, internet y poco más. Sin grandes desembolsos en tener una plataforma física, aunque por el contrario pagando más caro los títulos de media.
Pero Microsoft también está trabajando en esa línea, dentro de poco sale la beta de XCloud que hay que ver qué tal funciona.