Me encanta que la punta de lanza contra China (en pos de los EE.UU.) sean los Derechos Humanos. ¿De verdad, señores, esa es la mejor argumentación que tienen para tirar por tierra todo lo que salga del país del sol naciente?
No he visto a nadie de los que se llenan la boca con las beldades de sus iMarcas favoritas, fabricadas (por los cojones) en territorio norteamericano, arremeter contra la guerra abierta que mantienen los EE.UU. contra esos Derechos Humanos en Guantánamo, por ejemplo. O contra la persecución que aún se mantiene contra las personas de raza negra, dentro y también fuera de la Gran América.
Por supuesto no hará falta recordar que todas y cada una de las guerras acometidas por el país del águila imperial han sido un atentado contra los derechos y libertades de los habitantes de cada país invadido (si, invadido, que nadie les invitó a pasar)
Pero, claro, si lo hace el país que dio a luz a mi marca favorita, todo eso no se tiene en cuenta...
