El Renault 5, cuya andadura nació en 1972 en Francia, pasó después a fabricarse en Valladolid y Palencia. Y hasta en México se fabricaron, acabando su producción en 1996.
El querer recuperarlos ahora, híbridos y renovados, es o debe ser porque la gente los asocia a fiables y duraderos. El handicap, como bien apuntais, es el tema de la carga/autonomía.
Como idea es buena. Pero falta infraestructura, aunque y si tienes posibilidades de cargarlo (yo aquí he visto gente sacando un alargador desde su casa hasta el coche), y tu recorrido medio es menor a la autonomía de las baterías, puede ser que volvamos a ver, en un futuro no muy lejano, a este gran coche de nuevo.