El terminal es una pasada, pero la falta de cariño de Sony por su terminal y sus clientes potenciales es más que evidente.
A mí me han quitado las ganas de comprarlo la verdad... Y eso que me parece un terminal casi perfecto.
Le sobra el 4K, el sensor de huellas es demasiado lento (y no debería al no ser en pantalla) y le falta batería... Pero lo más grave es que parece que a Sony le importa una mierda su terminal...
Si ellos no confían en su equipo va a ser difícil que se venda bien... Y el Note 20 está a la vuelta de la esquina...