Tras mucho insistir, reiteran de que no es una fuga de luz, sino un reflejo en el marco de la luz de la pantalla. ¡Me toman por subnormal! Esto es de risa, el peor trato que he recibido jamás. "Lo lamento, pero no podemos hacer nada".
Me niego a gastar dinero en abogados y mierdas, y más con esta situación del coronavirus. El teléfono funciona y la fuga a la luz del día no se aprecia. Eso si,
no más Samsung, nunca más.