De crio, me pregunto mi padre que móvil comprarme, y le dije un Sony Ericsson k800, unos 250€. No me lo compró porque era "demasiado caro" El siguiente día me vino con un Nokia n70 cuyo precio de mercado era 120€ y el pago 230€. Lógica!..... 6 meses más tarde me compré el k850 con mi propio dinero.