Qué chorrada, a un tipo que tiene 150 pavazos para gastar en unos putos cascos le suda la polla que tenga que cambiarlos cada dos años. Es más, mucho mejor, así disfrutará con más frecuencia del enorme placer de consumir, ese acto que justifica o alivia el hecho de que pases un tercio de tu vida diaria esclavizado en un puto curro que odias.