Una pena que te tengas que deshacer de él porque es un móvil fantástico, pero ya se sabe que donde manda patrón, no manda marinero...
Me pasó algo parecido con mi WAT (woman against technology) cuando en unas navidades le compré un teléfono móvil que tuve que devolver porque decía que pasaba de teléfonos y que ya le daría yo el mío cuando lo cambiara. Desde entonces no me he plantado jamás regalarle un teléfono móvil.
Aunque yo le veo el lado positivo, con la excusa de darle un móvil mejor, puedo cambiar de teléfono más a menudo.
Saludos.