Tim Cook siempre arroja la culpa de resultados negativos, como pasó en otros modelos, a situaciones ajenas a Apple, la vez pasada fue no se que rollos de la inflación y otras gaitas, hoy la culpa es de China. Sus móviles de más de 1000 euros parece que no tienen nada que ver.
Podrá engañar a unos cuantos pero no a todos. Los productos de Apple no están entre la lista que los chinos han gravado con aranceles así que haría mejor mejor analizar con sus consejeros la deriva de precios abusivos y fuera de la realidad que aplica sobre todo a los iPhones que son la estrella de su negocio.
En cualquier caso, no siendo accionistas de Apple estamos ante una buena noticia para aquellos que todavía le somos fieles a la marca y quizás, si sobreviven a su caótica gestión, podamos encontrarnos con nuevos modelos no tan caros y sin pantallas de traca en sus modelos más económicos.