Una vez, estando yo recién operado de una hernia y mi mujer bastante avanzada en el embarazo de nuestro segundo hijo, se me ocurrió hacer un pedido de casi 150€ en aguas y leches en Carrefour online.
El transportista encabronado me decía que no me lo subiría a casa, a pesar de tener ascensor. Que me lo dejaba en el portal, que era su obligación.
Cuando le comenté los motivos por los que no podía bajar a recoger el pedido me lo subió de mala hostia.
Ese fue el último pedido online que hice al Carrefour. No sé si a la empresa le sale rentable o no. Pero seguro que al transportista le jode mucho.
