Aún a riesgo de parecer retrógrado, tengo una opinión firme: sólo actualizo por necesidad o "si yo quiero, cuando yo quiera".
Mi Note3 aún tiene Lollipop porque instalé las actualizaciones oficiales pero no más: no necesito las "bondades" de una actualización no oficial (de la que nadie se iba a responsabilizar).
Con Windows 10, mejor no decir nada: aún colea cómo han tenido que retirar la "actualización de Octubre" porque a algunos usuarios les borraba ficheros (ya está nuevamente disponible, con ese fallo garrafal corregido)