Con la novedad que luego de varios intentos, conseguí por fin dejar funcionando el dispositivo.
Parte del procedimiento que seguí y que me parece marcó la diferencia, fue utilizar una versión anterior del TWRP, la 3.1.1, en lugar de las versiones posteriores 3.2+ con las que había venido intentando.
De igual forma, al entrar a dicho costum recovery, indiqué al inicio no modificar la system (seleccioné "read only").
Habiendo hecho esto, continué con la restauración de mi data backup que finalmente fue exitosa. Y ya pudiendo acceder nuevamente al sistema (eliminando los archivos key y locksettings en /data/system para resolver lo de la contraseña/pin/patrón erróneo) verifiqué la correcta restauración de mis apps y configuraciones guardadas en el backup.
Claro que esta vez antes de aplicar root, ahora sí que fui primero a la configuración avanzada de seguridad para quitar esa opción que tanto lío me dio: la encriptación de mi dispositivo.
Hecho todo lo anterior apliqué root con el instalador Magisk 17 desde el cust recovery sin mayor inconveniente. De esta forma ya pude recrear el script de montaje de la 2da partición para tener de nuevo acceso a las apps que faltaban (las enlazadas a la SD) con App2SD.
Hasta lo que llevo de pruebas todo parece marchar sin inconveniente. Solo me queda la duda de si definitivamente quienes tenemos el unlocked bootloader + root no podremos gozar de la máxima seguridad de nuestros datos en caso de robo (lo que ya pasé con un dispositivo anterior) a través de la encriptación...
Se me ha ocurrido que cambiando los pasos, es decir si se aplica primero un desrooteo y reinstalado el recovery stock original antes de activar encriptación, quizá luego pueda admitir de nuevo el TWRP y root, manteniendo la seguridad cifrada.
¿Alguien lo ha intentado así?