Pues sinceramente, bastante más fluido. El S8 obviamente no funciona mal: sigue teniendo los típicos lags que una personal normal pasaría por alto, pero que personalmente me desquician. Ha sido volver a iOS (que llevaba usando desde el iPhone 4) y es que, por mucho que me guste Android también, es innegable que funciona con más soltura.
Y si a esto le añadimos lo manejable del tamaño y que la batería dura considerablemente más, pues te puedes hacer una idea de mi opinión. Encantado.
