Es, por lo menos, sospechoso.
Parece que, a medida que pasa el tiempo, las actualizaciones hacen funcionar peor los terminales.
Igual que algunas marcas programaban los teléfonos para que se ralentizaran, el consumo, cada vez más excesivo, puede ser un sistema para impulsar el cambio de teléfono.
Claro que si el cambio fuera por otra marca, habrían hecho un pan con unas tortas.
En fin...