Añadiría la robustez, en los muchos pros que tiene este móvil. No ya sólo lo complicado que es rayar la pantalla, la trasera, los cristales que cubren las cámaras y el lector de huellas (de puro adamantium parece), sino por la pura resistencia del terminal. Hay por ahí un par de vídeos en los que se ve que no se dobla ni con una prensa hidráulica (exagerando un poco)...
Y a mí me gusta de cristal. Yo lo llevaría con funda aunque fuese de metal, así que, ya que lo voy a llevar tapado, prefiero que al destaparlo para enseñárselo a alguien sea algo que deslumbre. Y estéticamente este es, para mí, el móvil no ya del año, sino el más espectacularmente guapo que he visto desde que nos manejamos con smartphones.
