|
marianoll, creo que va a ser que no, en mi familia hay varios aifones, con aplicaciones muy parecidas a las que hay en android, incluso algunas aparecieron antes para iOs, pero, amigo mío, hay que ver como cambia en android la manejabilidad y la rapidez para una misma aplicación.
Y como te decía, todos los aifones y aituches de mi familia solo son usados para enseñar el gatito que habla, o la ranita, o el hipopótamo, pero ninguno lo usa para más que eso, las llamadas y la música y para de contar, bueno, alguno además lo usa para hacer fotos y modificarlas poniéndoles colorines y gorritos de fiesta.
Ninguno lo usa para nada más, claro, luego alucinan cuando ven como tengo organizada mi agenda con eventos, alarmas, donde serán y hasta comentarios, y ya lo de ver en el escritorio todo eso con un scroll se les ponen los pelos de punta. O como me pueden descargar ficheros en mi móvil desde cualquier parte del mundo, incluso hasta mediante blutuz. O como en la pantalla hay una aplicación que me dice en todo momento el estado del tiempo donde estoy. O como puedo modificar un archivo desde mi móvil, y unos segundos después desde el pc también. O cuando me voy a hacer deporte y no he tenido que comprarme ninguna zapatilla ultra cara a la que se pone una pastillita más cara todavía, que queda muy fasión, y por menos que da una piedra puedo ver por donde me he movido y que tiempos he hecho. O cuando mando un sms mediante la voz sin ningún esfuerzo. O la rapidez del maps. O que pueda tener casi absoluto control sobre lo que está pasando en la CPU del móvil, sin tener que desbloquearlo. O, ya lo más flipante, poder parar la conexión de datos para que me dure más la batería. O escribir a la velocidad de la luz sin levantar un dedo de la pantalla. O ...
Que sí, que el aifon también tiene casi todo eso, pero a veces me da vergüenza ajena tener que enseñarles que existe algo más que un gatito.
Gracias a Dios yo no me muevo por lo fasión de algo, o por ir a la última, lo hago por la efectividad, y la utilidad, y la manejabilidad, y, que coño, para que pueda sacarle el máximo partido. No para fardar de lo que tengo, sin saber para sirve.
|