Ahora mismo (escribo desde el portátil) en la mesa de centro del salón está mi Mate y el S8+ de mi novia. Cada vez que ella quiere mirar algo en Youtube o echar una partida del juego que sea, coge el Mate en vez de su propio móvil.
Y ojo. Yo toquiteo el S8+ casi a diario y me parece un tremendo terminal, aunque detesto con toda mi alma la mierda de las curvas en la pantalla de cualquier móvil. Pero lo del ancho 16:9, pantalla plana, y lector frontal de huellas del Mate 10 es incomparable. Y no hay otro móvil hoy que dé esto. Hasta el S8+ me parece un juguete comparado con el Mate.
