Mis últimos teléfonos han sido Nokia, principalmente porque ví como trabajaban las chicas de uno de los SAT de Málaga. Te desmontaban los terminales en un segundo y con los ojos cerrados. Si ahora me dices que los SAT de HTC son malos, ummm, espero que no me pase nada. Pero eso será importante cuando tenga que volver a comprar otro terminal.