Fácil respuesta.
Pregúntale a uno que se le haya roto el teléfono y no pueda tener ninguno de repuesto. Y pasado un mes le preguntas si está vivo o muerto.
Rotundamente sí. Se puede vivir sin teléfono y sin televisión, la Play e incluso vivir completamente ajeno a las ilusiorias noticias de los "des-informativos". El problema es la dependencia no la necesidad. Además, la pregunta está repleta de matices. El teléfono es necesario siempre y cuando tú trabajo dependa de ello. Fuera de ahí, es un capricho como otro más.
La pregunta que realmente hay que hacerse es; '¿Puedes dejar de usar el teléfono?'