Tal como vamos hoy en día, este tipo de procesadores sobran, mínimo un Snapdragon 430. Con este SoC en un teléfono con Android volvemos a hace cinco años, en mi época con el Xperia U en el que todo iba lagueado y estaba todo muy limitado. Lo peor de todo es que luego algún fabricante (como HTC hace algunos años) lo meterá y lo venderá como gama media.