El iPhone 7 puede aguantar los rigores contingentes que pueden suceder en cualquier momento. En el primero de ellos vemos como aguanta como un campeón hasta 35 pies (casi 11 metros) de profundidad sin muchos problemas mientras su compañero de generación Galaxy S7 no puede llegar tan lejos. Y en el segundo, como puedes tirar un teléfono a tropecientos metros de altura y… Seguir funcionando. Con la pantalla un poco hecha unos zorros, eso sí, pero funcionando.
Pues parece que la certificación superior del galaxy s7 falla antes que la inferior del iPhone.