La realidad aumentada lleva aquí casi desde que aparecieron los teléfonos inteligentes y es de las ideas menos aprovechadas que hay en este mundillo. Salvo Layar y alguna cosilla más, sólo se ha aprovechado, y tampoco demasiado, en usos industriales.
Curiosamente, con el auge de la realidad virtual parece que va a resurgir en forma de realidad mixta.