Lo tuve, concretamente un Apple Watch, pero lo vendí, no le encontraba casi utilidad, el sistema era lento como él solo, la dependencia continua de un smartphone es una pesadez y con ese precio como para que se diera un golpe tonto (a pesar de que le compré un protector de pantalla y del propio cuerpo del reloj), por no hablar de la duración de la batería y detalles similares.
Aunque soy cuidadoso, al final el reloj, por dónde se lleva, se puede dar cualquier golpe.