Hace un par de semanas mi LG G4 murió (todo apunta a que fue el famoso problema de la placa base). Ante esto, lo mandé al SAT y una semana más tarde tenía OTRO LG G4 en mi casa. Por esta parte 10/10, pero ahora vienen los pequeños problemas:
- Mal menor: El LG G4 que mandé era con la tapa trasera oscura y el que me han dado es con la tapa plateada
- Mal mayor: Se supone que el problema de las placas bases se solucionaba con modelos más recientes, pues bien, para mi sorpresa me han dado un móvil fabricado antes del que yo tenía, es decir, mi número de serie antes era 510...(Octubre 2015) y el del nuevo 505...(Mayo 2015).
¿Qué opináis? ¿Debería hablar con el servicio técnico otra vez? ¿Volverá a morir mi placa base?
