Ese tipo de aplicaciones se llaman Task Killers y no son recomendables en Android. El motivo es porque Android no gestiona la memoria como Windows, es decir, tener más memoria libre no significa ahorrar batería. Hay aplicaciones que necesitan estar en segundo plano y si las cierras manualmente (con un programa de ese tipo por ejemplo) y Android te las vuelve a abrir, lo único que consigues es que gaste más batería.