"Otro tema que también hay que tener en cuenta es el de las apariencias. Sí, he dicho apariencias. Seamos francos: hay mucho fantástico suelto que adora comprarse siempre el último modelo de iPhone para aparentar y presumir de él -nuestra sociedad nos ha hecho así- y con el iPhone SE no podrá hacerlo. Cuando lo ponga sobre la mesa en un bar tendrá que explicar a todos que es el nuevo iPhone, porque todo el mundo creerá que lleva un teléfono de hace dos años. Y eso hay mucho señorito que no podrá soportarlo."

Un teléfono que seguro que funciona muy bien (ni lo he probado ni lo pretendo) pero con un lastre de tamaño de pantalla y de relación tamaño pantalla/tamaño teléfono (bordes espantosos en 2016) enorme. Un refrito caaaro.