Se acabó. Después de unos meses con él ha sido suficiente. No he tenido peor terminal en mi vida. Harto de la poca memoria, del calentamiento excesivo y de, sobre todo, un fallo en el software que hacía que el micrófono no funcionase durante las llamadas. He investigado mucho por google, he hecho lo de Google Now, instalado Sound About y todas esas historias pero al final, a la hora de la verdad, me llamaba alguien y el teléfono me dejaba tirado sin poder comunicarme.
También mediante flashtool metí una firmware sin tanta historia pero la memoria no ganaba suficiente espacio, una verguenza.
Así que lo he vendido y me lo he quitado de encima, casi lo hubiese regalado por no verlo más. La pena que tengo es que la pulsera de la promoción no sirve en iPhone, que es lo que me acabo de comprar. No vuelvo a comprar un Xperia en mi vida, amigos.