Samsung tiene una ventaja, y es que fabrica sus propios componentes (en sus propias fábricas) además Samsung no desarrolla Android, sino que lo adapta a sus teléfonos, así que quítale un buen porcentaje de sueldos en programación y desarrollo y otro puñado en costes de fabricación. Si hablamos de hinchar precios Samsung no es la hermanita de la caridad, precisamente porque sus precios están bien a la par con los iPhone.
A parte de todo, no es lo mismo pagar a un equipo de desarrolladores de EEUU que pagar a uno en corea ya que los sueldos probablemente sean el doble.
