Como todas las buenas ideas, el problema es el mismo: ¿estarán dispuestas las empresas que controlan el cotarro ha poner en peligro su parcelita? Seguramente comprarán la patente, la meterán en un cajón y nos la dejarán usar cuando a ellos les venga bien.
Espero que prospere esta idea, igual que la de la batería que funciona con aire, y avancemos en cuanto a autonomía de nuestros dispositivos.
Por ahora, seguiremos siendo esclavos del enchufe