En el día de cumpleaños de Jonás, sus padres le regalan un magnetófono para sus investigaciones. Jonás, junto con Annika (su hermana mayor) y David, graba todo tipo de sonidos: el ruido del tren, el sonido que emiten los insectos en su vuelo, … estando en el campo, comienzan a andar y sin darse cuenta, llegan a una quinta, era la quinta Selanderschen, Jonás sube a un árbol para poder ver lo que ocurría dentro de la quinta y comienza un reportaje sobre todo lo que ve en el interior de la casa.