Hablando de nuevo desde mi propia experiencia como usuario de móviles android de alta gama (Samsung SX, LG GX, Sony serie Z), así como de algún que otro iPhone (4 y 5s), creo que Xiaomi ofrece terminales equivalentes a los de los anteriores fabricantes en cada una de las distintas categorías: entrada, gama media, gama alta y phablets. Incluso me atrevería a decir que sus productos son ligeramente superiores si hacemos entrar en liza la variable calidad/precio.
Con respecto al Mi Note Pro, la actualidad de sus componentes y su excelencia constructiva saltan a la vista con solo leer sus especificaciones. El aspecto del terminal entre las manos corrobora lo intuido sin dejar margen a la duda: diseño estilizado, mecanizado exquisito y materiales de primera: 161 gramos de peso, gorilla glass 3, trasera de cristal curvo en los bordes, marco dorado, etc.
Metidos en harina, la usabilidad del Note Pro es estupenda, aunque quizás su manejabilidad no ande a la par por mor de su tamaño. La opción de redimensionar la pantalla a voluntad pasando el dedo sobre el botón home es una buena idea ya vista en otros sistemas operativos, pero no achica el chasis. No obstante, es el smartphone basado en android con mejor fluidez en las transiciones de los que he visto y probado en mi entorno, sin que apenas hagan acto de presencia ni el odiado lag, ni el incómodo tartamudeo propios de cualquier android conocido. El Note Pro corre cualquier app actual que se las pela, y los 4 gigas de RAM ddr4 se hacen notar si se te amontonan, por olvido o necesidad, el número de aplicaciones que mantienes abiertas. Seguimos, es asombrosa la velocidad a la que te posiciona (gps, glonass) sobre las rutas o mapas. La recepción de señal 4G, el wi-fi y bluetooth 4.0 perfectos. El sonido del altavoz es potente y de calidad, y tiene un micrófono de cancelación de ruido que se hace notar. Ojo, pequeño apunte sobre el uso natural del terminal (aunque parezca mentira es un teléfono móvil): prestad atención cuando atendáis o realicéis una llamada telefónica y peguéis el movil al oído. Si no estáis acostumbrados a terminales de estas dimensiones, la tendencia será confrontar la parte inferior del mismo con vuestro mentón para hablar próximos al micro. Este gesto hará que desplacéis ligera e involuntariamente la parte superior del terminal hacia arriba y acabéis alejando el auricular de vuestro pabellón auditivo, lo que os hará creer que el auricular tiene un funcionamiento deficiente. La pantalla: fantástica la miréis por donde la miréis: ángulos de visión, sensibilidad, resolución, visibilidad y brillo. Quizás no alcance la profundidad de negros del S6, sin embargo su colorimetría -o su calibrado-, coincide en mayor medida con lo que ven tus ojos. Vamos a por su cámara: una top... del 2014. Cumple bien, aunque el sensor Sony IMX214 que monta ya está superado. En su haber, la estabilización, los controles que ofrece y el procesado de las imágenes: infinitamente mejor que el que hacen tanto la propia Sony en sus terminales como la legión de fabricantes chinos que montan el mismo captor o similar (IMX135). Sensor frontal, ¿me creeríais si os dijera que todavía no sé cómo funciona? Prometo actualizar el comentario cuando averigüe cómo activarlo (torpe que es uno). Más cosas, su capacidad de almaceniento cuenta con unos buenos 64 gigas que dan para mucho. O no, y en tal tesitura debemos recordar que no son ampliables. Lo que nos lleva de cabeza a revisar las debilidades de la "criatura"...
Tomemos como buena la premisa de que el teléfono móvil perfecto no existe, y que en electrónica cualquier tiempo pasado siempre fue peor. Dicho esto, un par de detalles y alguna ausencia destacable empañan, o para ser más justos, impiden, que este terminal sea el "flagkiller" definitivo. El Qualcomm 810 V 2.0 que monta el Mi Note Pro se calienta, y lo hace pese a que los ingenieros de Xiaomi en colaboración con los de Qualcomm se han devanado los sesos y lo han dotado de un disipador de grafito con el que conjurar el infierno que emerge de su espalda. Bromas aparte, el calor que desprende no es en absoluto preocupante pero se hace notar. De hecho no irradia más calor del que salía de la trasera de mi Z3, curiosamente también de cristal como el Note Pro, aunque si aparece de manera más frecuente. Aquí debo romper una lanza en favor del Note Pro. Receloso por todo lo que venía leyendo desde semanas atrás sobre el "affaire calentón", puede que en estos primeros días de noviazgo le haya exigido al Mi Note Pro más de lo habitual. La batería de pruebas a las que he sometido al móvil buscando sus límites, unido a una temperatura ambiental propia de las calderas de Pedro Botero, igual han magnificado el (d)efecto radiador. La buena noticia es que el parche de "acero valyrio" funciona y enfría el terminal rápidamente tan pronto como dejemos de acuciarle. Batería: con 3090 mAh, incorpora la característica de carga rápida de Qualcomm, pero no la opción de carga inalámbrica. En cuanto a su rendimiento, desde que implenté la ROM 6.6.5.0 multilenguaje estable me dura una jornada de trabajo, con gestión de 3 cuentas de correo, profusión de whatsapp, face, fotos, navegación y llamadas varias. En resumen, una batería nada fuera de lo común, ni por exceso ni por defecto (con la ROM que vino de spemall necesitaba cargarlo a media tarde), a la que 500 mAh más le vendrían de perlas, aunque quizás comprometería el diseño del móvil, ¡es tan elegante! Ya acabo, el Mi Note Pro no ofrece lector de huellas (ni falta que le hace a la luz de las últimas vulnerabilidades descubiertas), ni NFC (¿alguien paga con eso?), "pecata minuta" en cuestión de carencias. Sin embargo, la falta de soporte MHL, es decir, la imposibilidad de usar el Xiaomi como reproductor externo a través de su puerto micro usb, si me ha despertado una sensación agridulce, ¡qué se le va a hacer!
Corolario: Si te encuentras cómodo con los smartphones de estas dimensiones, el Mi Note Pro es un terminal que no te defraudará por la fenomenal experiencia de usuario que proporciona, así como por la elegancia de unas formas que no pasan desapercibidas. Sus escasísimos defectos solo desaconsejarían su compra si el Mi5 plus estuviera a la vuelta de la esquina.
*Edito para significaros que uno de los pilares del futuro Mi5, el procesador Qualcomm 820 con su tecnología de 14 nm, parece que no llegará a los usuarios finales hasta principios de 2016 (según Quesabesde.com, extractado de la hoja de ruta de Qualcomm). Ya veremos en qué afecta dicho retraso al futuro buque insignia de Xiaomi.
*2 Una nueva y espero que última edición para haceros partícipes del fenomenal trato recibido por parte de Spemall. Si habéis leído el peñazo de review escrita que os he "largao" recordaréis que no he podido hablaros sobre la cámara frontal del Mi Note Pro. Y no había podido no merced a mi torpeza como usuario del launcher de Xiaomi, sino porque, sencillamente, la cámara andaba estropeada. O bien se soltaron sus conectores durante el transporte o estaba directamente estropeada. Sea cual fuere el motivo, podéis imaginar la contrariedad que representa saber que tu pequeñín con apenas días va a ser objeto de una operación, aunque fuese de estética. Pasados unos días, casi semanas, de incertidumbre y de malos entendidos en las diferentes comunicaciones (no compartir idioma nativo complica las cosas), Spemall me remitió una nueva unidad completamente operativa ahora ya si, con todas sus prestaciones funcionando. Así pues, ya tengo cámara frontal (falta ver si acabo usándola alguna vez). Me despido no si antes volver a llamar vuestra atención sobre el espléndido trato recibido por parte de Linda, responsable de almacén de Spemall. Sin duda han ganado un cliente y NickNova, por su impagable ayuda, un amigo.